jueves, 28 de noviembre de 2019

 ROMANTICISMO

CONTEXTO HISTORICO

Estamos ante una época de grandes enfrentamientos y luchas y por tanto de importantes cambios que se reflejan en los siguientes acontecimientos de la época:

1808: Invasión de las tropas napoleónicas y sublevación del pueblo español contra los franceses. 
1812: Las Cortes de Cádiz elaboran y promulgan la constitución liberal, La Pepa
1814: Regreso al poder del rey Fernando VII. 1ª salida de intelectuales radicales contrarios a la monarquía. (Independencia de los países sudamericanos).
1820: Alzamiento de Riego, militar liberal. De nuevo un gobierno constitucional
1823: Fernando VII, con la ayuda de las monarquías europeas. 

- Afán de progreso: por sus ideales altruistas de un mundo mejor.
- Defensa de los humildes y marginados, de aquellos por los que la sociedad burguesa con su egoísmo no se preocupa.
- Valoración de lo nacional: interés por los aspectos propios y diferenciales de cada pueblo, se estudia la historia y se admira a los héroes del pasado.
- Seguramente por su complejo estado anímico de insatisfacción y desengaño, prefiere los espacios solitarios y oscuros (la noche) y la naturaleza en libertad (selvática, tormentosa).

Todas estas características conviven en el interior de los seres románticos y, a su vez, explican la literatura que produjeron.






GENEROS

El teatro:  en el teatro neoclásico hay un fuerte rechazo contra el teatro del Romanticismo. En el teatro se pueden encontrar algunas características, como son:
  1. .No mezclan géneros
  2. .Única acción
  3. No utilizan figuras estilísticas
  4. Interesa porque tiene repercusión social

 
 
La poesía: Encontramos poesía didáctica, de esta manera, vuelve a surgir la fábula; obra dónde unos animales se comportan cómo humanos y se extrae una moraleja. También es reconocida por su lírica de contenido ligero, con temas sobre el amor, y asuntos bíblicos

La novela: en el  neoclasicismo la novela se consideraba demasiado fantasiosa y poco elegante. Tiene dos características principales:

  1. Carácter satírico-moral; intenta ridiculizar algunos aspectos de la sociedad barroca.
  2. Autobiográficas; se cuenta la vida para que se aprenda.

Los tres temas mas utilizados son la critica ideológica hacia la religión la moral y la filosofía del antiguo régimen, a veces son sátiras e ironías y otras mas directas

 

El ensayo: su iniciador fue Montaigne y en sus comienzos fueron determinantes los Ensayos del filósofo Francis Bacon. sus características son:

  1. Son textos en prosa, con extensión variable de carácter reflexivo que analizan un tema sobre el cual se vierten opiniones y valoraciones. 
  2. A veces, la intención de demostrar el error de otro se constituye en el motivo del ensayo.
  3.  Predominan las funciones referencial y expresiva y a veces la función estética. Se basa en la exposición y en la argumentación.

OBRAS Y AUTORES


En el Neoclasicismo  aparece como preferencia   la razón frente a los sentimientos, donde se  imponen reglas a las que se deben ajustar las obras literarias. Como consecuencia se rechaza lo imaginativo y lo fantástico, ya que no se escribía para entretener, sino para educar a las personas.
 Los poetas de este movimiento adoptan dos temas: el bucólico o pastoril y la fábula.
Entre los autores más importantes podemos encontrar:

  •  Juan Meléndez Valdés :


Este hombre nació en el año  1754 en Ribera del Fresno, Badajoz. Es un  Poeta y político español. Colaboró con el gobierno de José Bonaparte (Rey de España), por lo que se tuvo que exiliar a Francia tras la guerra de la Independencia.
Se reconoce por ser parte de la Poesía bucólica o pastoril donde aparecen pastores en paisajes cantando y tocando sus flautas. Sus principales obras son: Letrillas como La flor del Zurguén, Doña Elvira, enriquecida con reflexiones morales esta La oda “la noche y la soledad”, escribió varias Églogas en las que recupera los temas pastoriles de la bucólica y por ultimo escribió   Elegías dedicadas a un amor desconocido del poeta.
Murió en Francia en el año 1817.

  •     José Iglesias de la Casa 

Nació  en Salamanca en el año 1748, es un  poeta español perteneciente al grupo literario formado por fray Diego T. González, Jovellanos y Meléndez Valdés.
 Es importante su obra satírica, y también sus poemas de metro corto como las letrillas agrupadas con el título de La esposa aldeana.  Escribió La niñez laureada, en loor de un niño precoz, y el poema didáctico La Teología. Compuso numerosas poesías religiosas y profanas. Lo único que se salva de su producción son las composiciones jocosas, algunas de las cuales son notables por su gracia y ligereza. Murió en Salamanca en el año 1791.




  •  Tomás de Iriarte

Nació  en La Orotava, municipio español al norte de la provincia de Santa Cruz de Tenerife,  Canarias, en 1750.
Sus obras teatrales tuvieron un gran éxito al hacer llegar al público general la corriente neoclásica. Además de su teatro, Iriarte destacó con sus poemas agrupados en Fábulas literarias (1782), en clara competencia con Samaniego. Una de sus fabulas se llama EL burro flautista.
Murió en Madrid en 1791

  •      Félix María Samaniego 

Nació en La guardia (Álava) en 1745 y murió en el mismo pueblo en 1801. Estudió en Valladolid y viajó por Francia, cuya influencia se advierte en la única obra por la que lo conocemos: las Fábulas morales, 157 fábulas distribuidas en 9 libros, escritas para los alumnos del seminario de Vergara


  •    José Cadalso


  
            Nació en el año 1741 fue un literario y militar español.
            Perteneciente a los jovellanos.
Cadalso escribió un libro de versos, Ocios de mi juventud, publicado en 1773. En esta obra Cadalso usa el nombre poético de Dalmiro, y a veces dialoga mediante la poesía con su amigo, el poeta Juan Meléndez Valdés.
La obra más famosa de Cadalso, sus Noches lúgubres, fue escrita en 1774 y publicada póstumamente por entregas en el Correo de Madrid en los años 1789 y 1790. En 1790 se publicó El buen militar a la violeta, una sátira de la vida militar
Murió en el año de 1782.

  •     Fray Diego Tadeo González

Nació en Ciudad Rodrigo,  en el año de 1733 fue un poeta español,
A Fray Luis le debemos su poesía religiosa, singularmente sus traducciones de los Salmos XI y X y del Magníficat.
Junto a ello, y a instancias de Jovellanos, se incorporará a la llamada Poesía Ilustrada en obras como Las Edades (1776) o  A las nobles artes (1781), bien que será siempre la vertiente anacreóntica y amorosa la que predomine en su obra.

NEOCLASICISMO

CONTEXTO HISTÓRICO-LITERARIO

El Neoclasicismo fue un movimiento artístico surgido en Europa durante los inicios del siglo XVIII y su característica principal consistió en el intento de aplicar al arte las reglas y preceptos del clasicismo grecolatino y renacentista. El siglo XVIII fue un período considerado mediocre para las letras hispánicas, desde el punto de vista estético, aunque fue culturalmente rico por la concurrencia de distintas corrientes del pensamiento. La llegada de Felipe V de Borbón a España favoreció la influencia europeizante que daría origen al neoclasicismo; por su parte, el exceso de reglas impidió el desarrollo de un arte literario de mayor sensibilidad y belleza, pero favoreció el auge de obras críticas, filosóficas y lingüísticas. En otras palabras, el Neoclasicismo significó una vuelta a los contenidos grecorromanos, otro regreso más a las formas clásicas por excelencia: se busca nuevamente el equilibrio y la armonía entre los diferentes elementos. Europeos y norteamericanos- recién independizados- vuelven sus ojos hacia la usanza grecorromana y tratan de llevar a su vida formas, actitudes y hasta modos de vida propios de aquellas épocas clásicas. El período de apogeo del Neoclasicismo coincide con la segunda mitad del siglo XVIII y el primer cuarto del siglo XIX. El Neoclasicismo en sí es un estilo muerto. Tornó lo clásico de Grecia y Roma y dio cabida a las demás manifestaciones culturales o artísticas. Su imitación de los griegos y romanos se quedó fría, desposeída de contenido sincero, apegada al rigor científico, y desposeída de un espíritu que valorara todo aquel mundo de formas.

La principal característica del Neoclasicismo es la belleza fría y sin alma o espíritu. Abundan las formas cargadas de doctrina y estética, aunque frías y muertas. El Neoclasicismo no emprendió el mismo perfeccionamiento renacentista: a las formas paganas impuso su propio espíritu vivificador. La arquitectura Neoclásica se limita a imitar los modelos griegos. Copia fachadas con frontones griegos, emplea el dórico y el jónico e incluso prefiere el mármol blanco. Esta imitación se prolongará durante cien años poblando las ciudades con esta rígida imagen. De los romanos toma las espaciosas cúpulas y las bóvedas. Nacido en Italia, este nuevo estilo Clasicista se arraigó aún mejor en Francia, debido a que Francia sucede a Italia como centro artístico de los movimientos plásticos del siglo XVIII. Por otro lado, la escultura logró imitaciones perfectas de la griega y romana, pero también faltas de espíritu. A pesar de ello algunos escultores lograron infundir cierta gracia sentimental a las figuras y cierta forma mórbida más propia del período helenístico que los acercaba algo al realismo.

TEMAS
 En la POESÍA, género menos afortunado, prima lo sujeto a la razón, los temas son pastoriles, filosóficos y anacreónticos, destacan MORATÍN (poesía de corte clásico), JOVELLANOS (poesía satírico-moral), CADALSO y Meléndez VALDÉS (tema pastoril). La poesía didáctica y moralizadora tuvo un gran cultivo, fábula, destacamos a IRIARTE, Fábulas literarias y SAMANIEGO, Fábulas morales. El TEATRO sufre un cambio, ajustado a las reglas aristotélicas (adopción de las tres unidades, separación de lo trágico y cómico, temas burgueses…), destacamos a Vicente García de la HUERTA, con Raquel y las comedias de MORATÍN, mezcla la comedia sentimental, urbana y satiriza las costumbres, escribíó cinco comedias, un ejemplo El sí de las niñas, El barón… Los sainetes de Ramón de la CRUZ, representa la línea tradicional con El Prado por la tarde, La Pradera de San Isidro… En la PROSA predomina la prosa didáctica con el ensayo, facilita la difusión de sus ideales. Destacan CADALSO con sus Cartas marruecas y JOVELLANOS, aborda los problemas del país y propone reformas: Informe sobre la ley agraria.      El PRERROMANTICISMO es la reacción contra la literatura neoclásica en la segunda mitad de siglo. Defiende la exaltación de los sentimientos y la naturaleza, comienza a mostrar escepticismo frente las reglas del neoclasicismo.



RENACIMIENTO

Contexto Historico

El Renacimiento marca el inicio de la Edad Moderna, un período histórico que por lo general se suele establecer entre el descubrimiento de América en 1492 y la Revolución francesa en 1789, y que, en el terreno cultural, se divide en el Renacimiento (siglos xv y xvi) y el Barroco (siglos xvii y xviii), con subdivisiones como el manierismo, el rococó y e lneoclasicismo. Otros historiadores sitúan la fecha de inicio en 1453, caída de Constantinopla, o bien remarcan un hecho trascendental como la invención de la imprenta (hacia 1440 aproximadamente, de la mano de Johannes Gutenberg).
Los antecedentes históricos del Renacimiento cabe situarlos en la decadencia del mundo medieval ocurrida a lo largo del siglo xv por diversos factores, como el declive del Sacro Imperio Romano Germánico, el debilitamiento de la Iglesia católica a causa de los cismas y los movimientos heréticos —que darían origen a la Reforma protestante—, la profunda crisis económica derivada del anquilosamiento del sistema feudal, y la decadencia de las artes y las ciencias, lastradas por una teología escolástica sumida en el escepticismo.
Frente a esta decadencia, los principales centros académicos europeos buscaron regenarse a través del retorno a los valores de la cultura clásica grecorromana. A su vez, comenzó a fraguarse una nueva sociedad fundamentada en el auge de los nuevos estados centralizados, con poderosos ejércitos y administraciones burocratizadas —inicio del autoritarismo monárquico preconizado por Maquiavelo—, así como en el crecimiento demográfico y una economía centrada en una nueva clase social emergente, la burguesía, que puso los cimientos del capitalismo y una economía mercantil y preindustrial; todo ello coadyuvado por el progreso técnico y científico experimentado durante este período, fundamentado en la imprenta y la consiguiente velocidad de difusión de las novedades.4 Surgió así una visión del mundo más antropocéntrica, desligada de la religión y el teocentrismo medieval, en la que el hombre y los avances científicos supondrán la nueva forma de valorar el mundo: el humanismo, un término inicialmente aplicado a los especialistas en disciplinas grecolatinas (derecho, retórica, teología y arte), que se haría extensivo a filósofos, artistas, científicos y cualquier estudioso de las diversas ramas del conocimiento que comenzaron entonces a aglutinarse en un concepto de cultura general.
En Italia, el epicentro de la cultura renacentista, la división del territorio en ciudades-estado con diferentes regímenes políticos —repúblicas como Florencia o Venecia, estados monárquicos como Milán y Nápoles o el dominio papal en Roma— propició el ascenso de una élite económica que patrocinó la cultura y el arte como instrumentos de propaganda del estado, cada uno rivalizando con los demás en magnificencia y esplendor. La educación se volvió más accesible, dejando de estar circunscrita al clero, y se favoreció el debate intelectual, con la fundación de universidades y el patrocinio de la literatura.
Por su parte, el siglo xvi estaría marcado por los grandes descubrimientos geográficos iniciados con la llegada de Colón a América en 1492 (establecimiento de la ruta del Cabo por Vasco da Gama, 1498; vuelta al mundo de Magallanes, 1519-1521; desembarco de Cortés en México, 1519; conquista de Perú por Pizarro, 1530-1533), así como por la ruptura de la unidad cristiana causada por la Reforma protestante de Martín Lutero (1520), el desarrollo de la ciencia y la técnica (Nova Scientia de Tartaglia, 1538; De revolutionibus de Copérnico, 1543; Anatomía de Vesalio, 1543) y la expansión del humanismo (Erasmo de Róterdam, Giovanni Pico della Mirandola, Ludovico Ariosto, Tomás Moro, Juan Luis Vives, François Rabelais).

CONTEXTO LITERARIO
orma parte de un movimiento más general del Renacimiento que experimenta la cultura occidental en los siglos XV y XVI, aunque sus primeras manifestaciones pueden ser observadas en la Italia de los siglos XIII y XIV. Se caracteriza por la recuperación humanista de la literatura clásica grecolatina y se difunde con gran fuerza gracias a la invención de la imprenta hacia 1450.
La novedad afecta tanto a los temas como a las formas. Entre los primeros cabe destacar el antropocentrismo, el interés por la naturaleza y la recuperación de la mitología clásica. La filosofía recupera las ideas platónicas y las pone al servicio del cristianismo. La búsqueda del placer sensorial y el espíritu crítico y racionalista completan el ideario de la época. En cuanto a los aspectos formales, se recupera la preceptiva clásica (cuya raíz está en la Poética de Aristóteles), basada en el principio artístico de la imitación. También se desarrollan nuevos géneros (como el ensayo) y modelos métricos (entre los que destaca el soneto como forma estrófica y el endecasílabo como tipo de verso).
Los precedentes de DantePetrarca y Boccaccio dan lugar a un esplendor de la literatura renacentista en Italia en el siglo XVI. La figura directriz del gusto poético renacentista de ese siglo será Pietro Bembo, que escribió canciones petrarquistas y sonetos, pero sobre todo, se erigió en el árbitro de la literatura italiana de su tiempo, que fue el centro de irradiación internacional de este movimiento.

TEMAS
EL AMOR

El renacimiento descubrio la belleza del cuerpo humano y exalto las sensaciones placenteras, en especial, las que se derivan de la vista y el oido. Junto a la exaltacion pagana del amor corporal, se exaltaron el amor idealizado y el amor divino.
El amor, definido en sentido platónico como deseo de belleza, nace como consecuencia de un extraño fluido que, partiendo de los ojos de la dama, llega a los del poeta y, a través de ellos, se adueña de todo su ser. El desdén o la ausencia de la amada provoca un efecto inmediato: el sufrimiento, un sufrimiento gozoso, según la poesía provenzal y Petrarca. Los neoplatónicos resolverán esta contradicción afirmando que el amor enajena al amante, el cual vive una especie de muerte personal, voluntaria y,por lo tanto, gozosa. A través de esa muerte ideal, llega al mundo de la belleza.
El amor es percibido como un servicio a un ser superior, pero, además es un destino, una razón para existir, una fuerza inexorable contra la que no se puede luchar, una gloriosa cárcel. El enamorado se encierra en sí mismo, se aisla del mundo y tan sólo se confía a la naturaleza y a la lengua literaria -la poesía- donde confiesa su sufrimiento sin atentar contra el principio de la discreción.

LA NATURALEZA

Para los autores renacentistas la naturaleza era una fuente de belleza. El paisaje aparecia siempre muy idealizado, como un simbolo de armonia y paz que constrataba con la vida agitada y desordenada de las ciudades.
Una visión neoplatónica, el marco bucólico.
La naturaleza del Renacimiento sigue los cánones de la tradición bucólica.Su fuente principal son las Bucólicas (o Églogas) de Virgilio cuya tradición recogerá Sannazaro en su novela pastoril La Arcadia..

LA MITOLOGÍA

Los autores renacentistas emplearon, frecuentemente, mitos de la antiguedad clasica. 
La poesía amorosa del XVI rebuscó en la mitología los aspectos relacionables con las situaciones representadas en los poemas convirtiendo en tópicos muchos episodios mitológicos: Apolo y Dafne se convertirán en símbolo del rechazo amoroso; el descenso de Orfeo al reino de los muertos será la ilustración de la fidelidad, del poder del amor frente a la muerte; la caida de Faetón y la de Ícaro serán ejemplo de soberbia y osadía del amante..

LA LLAMADA AL DISFRUTE DE LA VIDA

El amor a los placeres de la vida y la pena de abandonar este mundo dichoso llevaron alos escritores a exaltar el goce y el aprovechamiento de todo lo que les brindaba el presente.

GENEROS

Mística

El subgénero de poesía mística corresponde a uno de los géneros literarios del Renacimiento. Su temática versaba sobre los placeres que conseguían los privilegiados que lograban comunicarse con Dios. Uno de sus más grandes representantes fue San Juan de la Cruz de la orden de los Carmelitas Descalzos.
Entre la obras más representativas de este escritor y religioso, destacan Cántico espiritual(publicado por primera vez en París en 1622) Noche oscura del alma y Llama de amor viva.
Sin embargo, el contenido de estos textos resultó muy complicado para los lectores. Posterior a su publicación, su autor tuvo que escribir tratados en prosa para explicar el significado simbólico de cada una de ellas.
Así pues, en su obra Subida al Monte Carmelo, comentó las dos primeras estrofas de Noche Oscura. Además, en Noche oscura del alma comentó esas mismas estrofas y el principio de la tercera, y en Llama de amor viva, comentó el poema homónimo.

Ascética

La poesía ascética fue la representación literaria de la doctrina filosófica y religiosa conocida como el ascetismo. Esta corriente de pensamiento buscaba purificar el espíritu a través de la negación de los placeres materiales o de la abstinencia.
De igual manera, desdeñaba las necesidades fisiológicas de los individuos por considerarlas de orden inferior.
A través de sus escritos, la poesía ascética trataba de que las personas alcanzaran la perfección. Las incitaba al cumplimiento estricto de las obligaciones cristianas  y las instruía en la forma de hacerlo.

-Novelas

Pastoril

La novela pastoril se enmarca como un subgénero dentro del grupo de los géneros literarios del Renacimiento, específicamente dentro de la novela renacentista.
Estuvo caracterizada por una temática orientada hacia el amor. El amor representado era de tipo casto, ingenuo y de contenido idealizante, llegando en ocasiones a ser del tipo mitológico.
Debe su nombre este subgénero, al tema desarrollado en la églogas que eran diálogos entre pastores quienes se contaban sus aventuras y desventuras amorosas.
El ambiente de estos relatos era bucólico y campestre. La visión que se presentaba de la naturaleza era idealizada, en tanto que la sociedad era simple y libres de la corrupción de la vida citadina.
A este subgénero pertenecen Arcadia (1504) de Jacopo Sannazaro, Los siete libros de la Diana (1559) de Jorge de Montemayor y Diana enamorada (1564) de Gaspar Gil Polo.
Asimismo, se incluyen La Galatea (1585) de Miguel de Cervantes, La Arcadia (1598) de Lope de Vega y La constante Amarilis (1607) de Cristóbal Suárez de Figueroa.

De caballería

Aunque el subgénero de caballería se inició en la Edad Media, se considera unos de los más importantes géneros literarios del Renacimiento.
Se basaba en la narración de los hechos heroicos  (reales o míticos) de caballeros andantes. Estos representaban el idealismo amoroso y del comportamiento heroico que caracterizaban a la sociedad de esa época.
Dentro de la producción de este subgénero, se pueden destacar Baladro del sabio Merlín con sus profecías (1498) de Juan de Burgos, Los cuatro libros del virtuoso caballero Amadís de Gaula (1508) de Jorge Coci, y Tristán de Leonís (1501) de Juan de Burgos.
De igual manera, son piezas representativas de este período, Palmerín de Oliva (1511) de Francisco Vázquez, Libro del esforzado caballero Arderique (1517) de autoría anónima y Don Quijote (1605), obra maestra de Miguel de Cervantes y Saavedra.

Sentimental

La novela sentimental fue otro de los subgéneros importantes dentro de los géneros literarios del Renacimiento. Aunque inspirada en los temas de caballería, esta se decanta por los sentimientos amorosos dejando de lado las proezas caballerescas. En este caso, el amor que se relata es del tipo cortés, epistolar, sincero, noble y caballeresco.
El compendio de obras de este subgénero comprende Siervo libre de amor (1440) de Juan Rodríguez del Padrón, Sátira de felice e infelice vida (1453) de Pedro de Portugal y Tratado de amores de Arnalte y Lucenda (1491) de Diego de San Pedro.
Destacaron también Cárcel de amor (1492) de Juan de Flores e Historia de Grisel y Mirabella (1519) de Juan de Flores.

Bizantina

La novela bizantina imita un género narrativo griego. En su temática se pueden conocer extraordinarias aventuras de jóvenes protagonistas enamorados y separados a la fuerza que viajan por países extraños y que luego se encuentran. Los héroes de las tramas son legendarios, el ambiente exótico y la redacción es culta y exquisita.
Entre otras, se pueden mencionar en este grupo de obras pertenecientes a los géneros literarios del renacimiento Historia de los amores de Clareo y Florisea (1552) de Alonso Núñez de Reinoso y Selva de aventuras (1565), de Jerónimo de Contreras.
De igual modo, resaltan El peregrino en su patria (1604) de Lope de Vega, Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617) de Miguel de Cervantes e Historia de las fortunas de Semprilis y Genorodano (1629) de Juan Enríquez de Zúñiga.

Morisca

La novela morisca fue un subgénero que fue muy popular en la España de finales del siglo XVI. En ella se cuentan de manera idealizada las relaciones entre moros y cristianos. Se exalta la paz y la comprensión del estilo de vida entre ambos.
Entre los trabajos representativos de este subgénero están, entre otros, El Abencerraje(1565) de Alonso de Villegas, Guerras civiles de Granada (primera parte, 1595) de Ginés Pérez de Hita y Ozmín y Daraja de Mateo Alemán.

Picaresca

La novela picaresca, otro de los géneros literarios del Renacimiento, tuvo su auge en España entre los siglos XVI y XVII, aunque luego trascendió al resto de Europa.
Se caracterizó por narrar las peripecias de personajes muy humildes. Estos enfrentaban su vida diaria y sobrevivían gracias a su gran astucia.
Algunas de las producciones en este subgénero son La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades (1554) de origen anónimo, Guzmán de Alfarache (entre 1599 y 1604) de Mateo Alemán, y La vida del Buscón (1604-1620) de Francisco de Quevedo.
Otras obras dignas de mencionar dentro de este grupo son Libro de entretenimiento de la pícara Justina (1605) de Francisco López de Úbeda, Vida de don Gregorio Guadaña (1644) de Antonio Enríquez Gómez y Periquillo el de las gallineras (1668) de Francisco Santos.
AUTORES Y OBRAS
  • Dante Alighieri (1265 – 1321)
  • Ludovico Ariosto (1474 – 1533)
  • Torquato Tasso (1544 – 1595)
  • Edmund Spencer (1552- 1599)
  • Baltasar Castiglione (1478 – 1529)
  • Lorenzo Valla (1407 – 1457)
  • Angelo Poliziano (1454 – 1494)
  • Lorenzo de Médicis (1449 – 1492)
  • Jacopo Sannazzaro (1456 – 1530)
  • Nicolás Maquiavelo (1469 – 1527)
  • François Rabelais (1494 – 1553)
  • Pierre de Ronsard (1524 – 1585)
  • Joachim du Bellay (1522 – 1560)
  • Theodore d’Aubigné (1552 – 1630)
  • Michel de Montaigne (1533 – 1592)
  • Francisco Sá de Miranda (1481 – 1558)
  • Luis de Camõens (1524 – 1580)
  • Martin Lutero (1483 – 1546)
  • Thomas Wyatt (1503 – 1542)
  • Henry Howard (1517 – 1547)
  • Philip Sidney (1554 -1586)
  • Miguel de Cervantes Saavedra (1547 – 1616)
  • William Shakespeare (1564 – 1616)
  • Jean-Baptiste Poquelin, conocido como Molière (1622 – 1673)
  • Christopher Marlowe (1564 – 1593)
  • Ben Jonson (1572 – 1637)
  • Erasmo de Rotterdam (1466 – 1536)
  • Michel de Montaigne (1533 – 1592)
  • John Milton (1608 – 1674)
  • Cristine de Pizan (1362 – 1430)
  • Leonardo Bruni (1370 – 1444)
OBRAS
  • The Misanthrope and other plays (Moliére)
  • El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes Saavedra -1615)
  • Utopía (Tomás Moro – 1516)
  • Vita Nuova (Dante Alighieri – 1293)
  • Canzoniere (Francesco Petrarca – 1336)
  • Decamerón (Giovanni Bocaccio – entre 1351 y 1353)
  • Sueño de una noche de verano (William Shakespeare – 1595)
  • La divina comedia (Dante Alighieri – entre 1306 y 1321)
  • Orlando Furioso (Ludovico Ariosto – 1532)
  • Jerusalén libertada (Torquato Tasso – 1581)
  • El cortesano (Baltasar Castiglione – 1528)
  • Gargantúa y Pantagruel (François Rabelais – 1534)
  • El príncipe (Nicolás Maquiavelo – 1532)
  • Orlando enamorado (Matteo Boiardo – 1495)
  • Elogio de la locura (Erasmo de Róterdam – 1511)
  • Manual del caballero cristiano (Erasmo de Róterdam – 1502)